20 ago 2026•Global

Naturaleza para las personas y los lugares

En las ciudades, los estados y las regiones, la naturaleza no es solo un valor añadido, sino una infraestructura esencial para la salud, la resiliencia y la fortaleza económica.

Descargar resumen del informe

Nature for People and Places
Cómo los gobiernos subnacionales están obteniendo beneficios de las soluciones basadas en la naturaleza

Los impactos climáticos se están intensificando en todos los continentes, aumentando la presión sobre las infraestructuras, las economías locales y la salud humana. Al mismo tiempo, la pérdida de biodiversidad se acelera y debilita los sistemas naturales de los que dependen las comunidades para mantenerse seguras y adaptarse al cambio climático.

Estos retos están interrelacionados, y la respuesta a ellos también debe estarlo.

Los gobiernos subnacionales se encuentran en primera línea frente a estos impactos y cada vez se espera una mayor respuesta por su parte. Deben proteger a las personas frente al aumento de los riesgos climáticos, crear lugares saludables y resilientes donde vivir y proteger los ecosistemas que sustentan la prosperidad a largo plazo. Durante años, la adaptación climática, la conservación de la biodiversidad y la salud pública se han abordado en gran medida mediante políticas y acciones independientes, pero este enfoque fragmentado está cambiando.

iStock-2233993171

Las soluciones basadas en la naturaleza (SbN)[1] y los enfoques paisajísticos y jurisdiccionales (LA/JA)[2] están demostrando que una única intervención puede generar beneficios en las tres áreas, haciendo que la naturaleza pase de competir con otras prioridades a convertirse en una inversión estratégica.

Este énfasis en la adaptación no implica restar importancia a la mitigación: reducir las emisiones sigue siendo un pilar de la acción climática subnacional, y la adaptación se basa en esta labor en lugar de sustituirla.

Cuando los gobiernos y el sector privado invierten en la naturaleza, los beneficios se extienden a la adaptación, la salud humana y las economías locales: restaurar las llanuras aluviales permite absorber las marejadas ciclónicas; recuperar los hábitats perdidos y plantar diversas especies de árboles autóctonos reducen el efecto de isla de calor urbana, atrapan la contaminación atmosférica y revitalizan la vida pública.

La cuestión ya no es si la naturaleza debe formar parte de la planificación de la acción climática, sino con qué rapidez pueden los gobiernos integrarla.

Este informe analiza cómo la divulgación ayuda a los gobiernos subnacionales a identificar y abordar los impactos y las dependencias relacionados con la naturaleza junto con los retos climáticos, reforzando la resiliencia, avanzando en los objetivos de biodiversidad y mejorando la salud y el bienestar humanos mediante soluciones integradas.

El informe se basa en datos divulgados por 1.005 ciudades, estados y regiones de 80 países, que representan a 1.320 millones de personas. Estos datos se recopilaron en colaboración con os socios solicitantes de CDP y se divulgaron en 2025 a través de CDP-ICLEI Track y el Cuestionario de CDP para Estados y Regiones.

Conclusiones clave

1. Las ciudades, los estados y las regiones están a la vanguardia de la implementación de los objetivos mundiales.

El 70% de las ciudades, los estados y las regiones con objetivos de adaptación priorizan las soluciones basadas en la naturaleza, contribuyendo a objetivos mundiales como el Marco Mundial de Biodiversidad y el Objetivo Mundial relativo a la Adaptación.

   

2. Los gobiernos subnacionales consideran las soluciones basadas en la naturaleza como medidas fundamentales de adaptación, en lugar de iniciativas climáticas opcionales.

El 55% de las ciudades, los estados y las regiones declararon implementar soluciones basadas en la naturaleza, mientras que el 53% de los estados y las regiones declaran implementar enfoques paisajísticos y jurisdiccionales. La naturaleza se encuentra actualmente entre los tipos de proyectos de adaptación más comunes, lo que demuestra su creciente papel en el refuerzo de la resiliencia climática.

   

3. Los gobiernos subnacionales buscan inversiones significativas en adaptación y naturaleza.

Los proyectos centrados en la adaptación buscan obtener 33.510 millones de dólares estadounidenses en financiación, incluidos 2.850 millones para proyectos relacionados con la naturaleza.

   

4. Las soluciones basadas en la naturaleza generan importantes beneficios conjuntos para el bienestar, especialmente para la salud.

Los gobiernos subnacionales sitúan la naturaleza entre los principales tipos de acciones que generan beneficios conjuntos para la salud, y el 65% de las ciudades, los estados y las regiones identifican al menos un beneficio conjunto para la salud pública derivado de sus soluciones basadas en la naturaleza. Esto es importante, ya que los gobiernos se enfrentan a los peligros climáticos notificados con mayor frecuencia en 2025 —calor extremo, estrés térmico, inundaciones urbanas y precipitaciones intensas—, que ejercen presión sobre las comunidades y los servicios de los que son responsables.

   

A partir de estas conclusiones, el informe pone de relieve el papel de la divulgación como base para convertir la ambición en avances: mejorar la resiliencia económica local y la asequibilidad, reforzar la gobernanza multinivel y movilizar la financiación necesaria para ampliar los proyectos de naturaleza y adaptación.

1. Las ciudades, los estados y las regiones están a la vanguardia de la implementación de los objetivos mundiales

Los gobiernos subnacionales desempeñan un papel fundamental a la hora de convertir los compromisos mundiales en acciones sobre el terreno. El Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal (MMB) estableció el objetivo mundial de detener y revertir la pérdida de biodiversidad para 2030. Incluye la Meta 8, que promueve soluciones basadas en la naturaleza para reforzar la resiliencia climática, y la Meta 12, que promueve un aumento significativo de la superficie y la calidad de los espacios verdes y azules en las zonas urbanas y densamente pobladas.[3]

Asimismo, el Objetivo Mundial relativo a la Adaptación del Acuerdo de París insta a mejorar la capacidad de adaptación, reforzar la resiliencia y reducir la vulnerabilidad al cambio climático, estableciendo referencias para los futuros balances mundiales y los Planes Nacionales de Adaptación (PNA) de los países.

Los objetivos mundiales y los compromisos nacionales marcan el rumbo, pero es sobre el terreno donde se hacen realidad Las ciudades, los estados y las regiones son el punto de encuentro entre la naturaleza, los riesgos climáticos y las comunidades, lo que convierte a los gobiernos subnacionales en actores fundamentales en la consecución de los objetivos de adaptación y naturaleza y en el refuerzo de la resiliencia.

Los gobiernos subnacionales están transformando la ambición mundial en compromisos locales. A escala mundial, el 77% de las organizaciones divulgadoras (773 de 1.005) notificaron 4.287 objetivos de adaptación. Muchos de estos objetivos reflejan un reconocimiento creciente de que proteger a las personas frente a los peligros climáticos depende de un medioambiente saludable: alrededor del 70% de los gobiernos subnacionales con objetivos de adaptación (538 de 773) establecieron 1.543 objetivos que abordan la pérdida de biodiversidad y de espacios verdes, así como la degradación y erosión del suelo.

Esta ambición se está traduciendo en acciones. El 55% de las ciudades, los estados y las regiones han implementado al menos una SbN para hacer frente a los peligros climáticos que notificaron con mayor frecuencia, una señal de que los gobiernos subnacionales consideran cada vez más las SbN como medidas fundamentales de adaptación.

Explicación de los términos

Las soluciones basadas en la naturaleza (SbN) son acciones para proteger, conservar, restaurar y gestionar de forma sostenible ecosistemas terrestres, de agua dulce, costeros y marinos, naturales o modificados, abordando eficazmente retos sociales, económicos y medioambientales y generando beneficios para el bienestar humano, los servicios ecosistémicos, la resiliencia y la biodiversidad.

Los enfoques paisajísticos y jurisdiccionales (LA/JA) son estrategias colaborativas en las que participan múltiples grupos de interés para promover objetivos de sostenibilidad compartidos y reforzar la resiliencia en todo un paisaje. En los enfoques jurisdiccionales, el paisaje se define mediante límites administrativos y un alto grado de participación gubernamental.

Tanto las SbN como los LA/JA son intervenciones complementarias y eficaces para actuar y fomentar la resiliencia socioecológica a escala. Sin embargo, no son lo mismo. Para conocer sus diferencias y similitudes, consulte nuestro artículo sobre Soluciones basadas en la naturaleza y enfoques paisajísticos y jurisdiccionales.

Los LA/JA respaldan las SbN y otras intervenciones en todo un paisaje o jurisdicción, ayudando a coordinar las acciones en torno a objetivos compartidos y políticas públicas complementarias sobre bienestar humano, uso del suelo, sistemas hídricos, marinos y de gestión de residuos, biodiversidad, mitigación y adaptación.

2. Los gobiernos subnacionales consideran las soluciones basadas en la naturaleza como medidas fundamentales de adaptación, en lugar de iniciativas climáticas opcionales

La naturaleza funciona como una infraestructura física que absorbe impactos que, de otro modo, sobrecargarían los sistemas de los que dependen los gobiernos. Funciona de manera similar a las infraestructuras convencionales, a menudo con un menor coste y menos contrapartidas. Los humedales urbanos, los canales de biorretención y las llanuras aluviales restauradas absorben y gestionan el exceso de agua, reduciendo el riesgo de inundaciones y la presión sobre los sistemas de drenaje. Los techos verdes y los muros vegetales reducen la temperatura ambiente y mitigan el impacto del calor extremo. La restauración de manglares y marismas salinas, junto con las costas vivas, reduce la erosión costera y amortigua las marejadas ciclónicas. Además de esta protección, las soluciones basadas en la naturaleza aportan beneficios adicionales para la biodiversidad, la calidad del aire, la salud pública y la calidad de vida, convirtiéndose en una base esencial para unas ciudades, estados y regiones saludables.

A escala mundial, el 89% de las ciudades, los estados y las regiones (889 de 1.005) notificaron un total de 6.355 acciones de adaptación climática en 2025. Aproximadamente una de cada cinco (el 19%, es decir, 1.228 de 6.355) estaba basada en la naturaleza, lo que las convierte en el segundo tipo de acción de adaptación más notificado.

Más de la mitad de los gobiernos divulgadores ya están poniendo en práctica estas medidas. En total, el 55% de las ciudades, los estados y las regiones notificaron al menos una solución basada en la naturaleza, principalmente la restauración ecológica, la inversión en infraestructura verde y la forestación y reforestación. El 53% de los estados y las regiones notificaron la implementación de LA/JA.

Visite los perfiles de estas ciudades, estados y regiones en el CDP Adaptation and Action Explorer para obtener más información sobre sus peligros climáticos y acciones de adaptación.

Las prioridades varían según la región, reflejando los ecosistemas y los riesgos climáticos locales. Los gobiernos subnacionales de América Latina y África priorizan la restauración ecológica, mientras que los de Europa, Estados Unidos y Canadá se centran en ampliar la infraestructura verde. India, Japón y los países del Sudeste Asiático hacen mayor hincapié en la forestación y la reforestación.

Estas tendencias también se observan a escala nacional. Estados Unidos notificó el mayor número de soluciones de infraestructura verde, conservación de cuencas hidrográficas y forestación y reforestación. El Reino Unido lideró las acciones de restauración ecológica y biodiversidad, Portugal notificó el mayor número de iniciativas de reducción de incendios forestales y corredores ecológicos, y México lideró las acciones de monitoreo de la biodiversidad. Esto refleja las diferencias regionales en los contextos medioambientales, socioeconómicos y de gobernanza. En lugar de adoptar un enfoque único, las ciudades, los estados y las regiones eligen soluciones adaptadas a los ecosistemas y los riesgos climáticos a los que se enfrentan.

3. Los gobiernos subnacionales buscan inversiones significativas en adaptación y naturaleza

Los proyectos basados en la naturaleza representan una parte significativa de las necesidades de financiación a nivel subnacional. En 2025, 702 ciudades, estados y regiones notificaron 2.871 proyectos climáticos por un valor conjunto de 236.100 millones de dólares estadounidenses, de los cuales aún se necesitan 114.300 millones en inversión.[4]

Los proyectos basados en la naturaleza constituyen una parte importante: 292 gobiernos, el 42% de los que divulgaron proyectos, notificaron 508 proyectos de naturaleza diferentes, que representan el 18% de todos los proyectos divulgados.

Los proyectos centrados en la adaptación representan 33.510 millones de dólares estadounidenses de la financiación que buscan los gobiernos subnacionales, de los cuales 2.850 millones se necesitan específicamente para proyectos relacionados con la naturaleza en 2025.

Caso práctico: Porto Alegre, Brasil

   

Proyecto de Regeneración Urbana de Arroio Dilúvio

El proyecto Operación del Consorcio Urbano Nova Ipiranga (Regenera Dilúvio) de Porto Alegre es un plan de 332,1 millones de dólares estadounidenses para restaurar el corredor de Arroio Dilúvio, que abarca 1.624 hectáreas y 16 barrios y combina mejoras en saneamiento, drenaje, infraestructura verde y azul, espacios públicos, movilidad y vivienda social.

La divulgación continuada a través de CDP permitió a los financiadores obtener un diagnóstico claro de las necesidades locales y demostró la alineación del proyecto con los criterios ESG utilizados por los bancos de desarrollo. A partir de esta base, los eventos de matchmaking ClimAction de CDP ayudaron a la ciudad a presentar el proyecto a posibles financiadores y especialistas, poner a prueba su propuesta de inversión, identificar deficiencias y aumentar su visibilidad.

Estas interacciones permitieron avanzar en las conversaciones con financiadores como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil (BNDES). La divulgación mejoró la transparencia de la ciudad y el grado de preparación del proyecto, que actualmente se está estructurando con el BNDES en el marco del Fondo del Clima de Brasil.

Ver imágenes del diseño preliminar del proyecto:

Jardines de lluvia en áreas verdes complementarias

Porto Alegre también busca financiación para un proyecto denominado Jardines de lluvia en áreas verdes complementarias (Jardins de Chuva em Áreas Verdes Complementares). La ciudad se ve afectada con frecuencia por inundaciones provocadas por fuertes lluvias, que alteran el desarrollo económico, social y medioambiental de las zonas afectadas.

El proyecto transformará espacios verdes complementarios en jardines de lluvia, utilizando la infraestructura pública existente para captar y gestionar las aguas pluviales durante periodos de lluvias intensas, un paso importante hacia una gestión municipal de las aguas pluviales más resiliente.

Como SbN, se espera que mejore la calidad de vida, aumente el confort térmico y la permeabilidad del suelo y aporte valor paisajístico a toda la ciudad.

Visite el perfil de Porto Alegre en el CDP Adaptation and Action Explorer para obtener más información sobre las acciones y los proyectos de adaptación del municipio.

4. Las soluciones basadas en la naturaleza generan importantes beneficios conjuntos para el bienestar

Invertir en la naturaleza es invertir en comunidades más saludables. Las soluciones basadas en la naturaleza generan beneficios cuantificables para la salud pública al reducir la exposición al calor, mejorar la calidad del aire, favorecer el bienestar mental y crear oportunidades para llevar un estilo de vida activo.

En 2025, el calor extremo, el estrés térmico, las inundaciones urbanas y las precipitaciones intensas fueron los peligros que más afectaron a los sistemas de salud. Estos peligros provocaron impactos que abarcaron desde enfermedades relacionadas con el calor hasta lesiones físicas y muertes por fenómenos meteorológicos extremos, además de ejercer presión sobre los servicios que prestan los gobiernos subnacionales.

Esta carga se distribuye de forma desigual y afecta especialmente a los grupos vulnerables, mientras que la falta de capacidad financiera y técnica sigue siendo el principal obstáculo para que los gobiernos puedan responder.

Las SbN pueden aliviar la presión provocada por los peligros climáticos y, al mismo tiempo, generar beneficios más amplios para la sociedad.

Los beneficios conjuntos notificados con mayor frecuencia por los gobiernos divulgadores abarcan resultados medioambientales, sanitarios, sociales y económicos e incluyen:

  • mejora de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos;

  • mejora de la calidad del aire;

  • mayor educación y concienciación pública sobre cuestiones climáticas;

  • aumento de los espacios verdes; y

  • mejora del bienestar mental y la calidad de vida.

Los gobiernos subnacionales sitúan las soluciones basadas en la naturaleza entre las principales acciones de adaptación por sus beneficios conjuntos para la salud. El 65% de las ciudades, los estados y las regiones (355 de 550) identificaron al menos un beneficio conjunto para la salud pública derivado de sus SbN.

Los principales beneficios conjuntos para la salud identificados incluyen:

  • mejora de la calidad del aire;

  • mejora de la salud mental y el bienestar;

  • reducción de los impactos en la salud derivados del calor o el frío extremos; y

  • mejora de la salud física.

Identificar dónde sigue siendo necesario actuar

Aunque los avances destacados muestran que los gobiernos subnacionales están trabajando para alcanzar los objetivos del Marco Mundial de Biodiversidad y el Objetivo Mundial relativo a la Adaptación, siguen existiendo importantes brechas para avanzar en una agenda que integre la adaptación, la biodiversidad y la salud.

El 46% de los gobiernos subnacionales aún no ha establecido objetivos de adaptación relacionados con la naturaleza que orienten sus planes de acción climática. Además, solo el 69% (692 de 1.005) ha notificado haber evaluado los impactos del cambio climático en sus sistemas y resultados de salud, mientras que el 45% (454 de 1.005) aún no implementa soluciones basadas en la naturaleza que generen beneficios para la naturaleza o la salud.

La divulgación puede aportar los datos necesarios para integrar la salud y la naturaleza en la acción climática. Ayuda a los gobiernos subnacionales a comprender dónde afectan los riesgos medioambientales a la salud y el bienestar humanos, dirigir las inversiones hacia intervenciones que generen múltiples beneficios conjuntos y monitorear si estas acciones están logrando los resultados previstos.

Al divulgar peligros climáticos, objetivos y acciones de adaptación, proyectos climáticos e indicadores de salud, las ciudades, los estados y las regiones pueden identificar oportunidades para mejorar la salud pública, reforzar la resiliencia climática y proteger la naturaleza.

Al hacer que estos avances sean visibles y comparables, la divulgación refuerza la rendición de cuentas, fundamenta las inversiones y ayuda a las ciudades, los gobiernos nacionales, los inversores y las redes a dirigir el apoyo allí donde más se necesita.

iStock-1186178292

Argumentos a favor de la divulgación

   

Mejorar la resiliencia económica local, el desarrollo y la asequibilidad

Las autoridades locales asumen cada vez más la responsabilidad de mantener las infraestructuras y reforzar la resiliencia, a menudo sin disponer de recursos equivalentes. Al evaluar sistemáticamente los riesgos y divulgar sus prioridades, los gobiernos subnacionales pueden destinar sus recursos limitados a las inversiones más eficaces e indicar dónde se necesita financiación. Esto permite alinear la adaptación con la inversión privada y ayuda a movilizar capital para subsanar las brechas de financiación, mejorar la asequibilidad de la acción climática, reducir las pérdidas futuras y reforzar la resiliencia económica a largo plazo.

La resiliencia también influye en los lugares donde operan las empresas. Los peligros climáticos interrumpen la producción, las cadenas de suministro y el transporte; los lugares que invierten en infraestructuras resilientes ofrecen condiciones operativas más estables. Los datos reflejan las repercusiones financieras: el 23% de los gobiernos subnacionales identifica las actividades financieras y de seguros como altamente expuestas a la intensificación de los peligros climáticos.

A pesar de ello, siguen existiendo importantes brechas y casi la mitad de las ciudades, los estados y las regiones (46%) señala que las limitaciones presupuestarias restringen la adaptación. Más del 60% tiene necesidades de adaptación sin financiar, lo que deja a las empresas y los inversores expuestos a riesgos que las infraestructuras resilientes podrían reducir.

iStock-1351571961

Fortalecimiento de la gobernanza multinivel

Los datos divulgados conectan las acciones locales con los marcos nacionales, mostrando cómo los planes subnacionales se alinean con los objetivos de otros niveles de gobierno, las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC), los Planes Nacionales de Adaptación y los compromisos mundiales, o contribuyen a ellos. Contar con datos fiables, comparables y útiles para la toma de decisiones facilita esta alineación y permite a inversores y responsables políticos evaluar los riesgos, medir los avances y alinear los incentivos para que la financiación llegue al nivel necesario y en la escala requerida.

Los datos muestran tanto el impulso logrado como las acciones que aún son necesarias. De las 615 organizaciones divulgadoras que informaron sobre su vinculación con otros niveles de gobierno, el 80% (490) aún no colabora en la integración de planes y otros componentes climáticos en sus PNA, una brecha de gobernanza que la divulgación puede ayudar a subsanar.

La Coalition for High Ambition Multilevel Partnerships (CHAMP es una plataforma destinada a reforzar la colaboración entre los gobiernos nacionales y subnacionales en materia de políticas climáticas y financiación para la acción. CHAMP se creó para reducir la brecha entre las acciones locales y las políticas nacionales. De los 75 países signatarios de CHAMP, 42 cuentan con ciudades, estados y regiones que divulgaron información a través de CDP, lo que representa en conjunto a 746 gobiernos subnacionales.

iStock-1407266506

Acceso a fondos y financiación

Al cuantificar y publicar las necesidades de inversión de sus proyectos, los gobiernos subnacionales proporcionan a inversores y financiadores la información necesaria para redirigir capital hacia proyectos prioritarios de clima y naturaleza.

La brecha de financiación climática es significativa. El 44% de los proyectos relacionados con la adaptación aún se encuentra en las primeras etapas, con numerosos proyectos de naturaleza y adaptación pendientes de financiación. Los gobiernos subnacionales han identificado necesidades de financiación por valor de 33.510 millones de dólares estadounidenses para proyectos de adaptación climática, incluidos 2.850 millones específicamente para proyectos basados en la naturaleza, lo que indica claramente a los financiadores y socios nacionales dónde se necesita inversión. Cuando los gobiernos divulgan estas necesidades a través de CDP, los datos llegan a inversores, financiadores y socios nacionales que pueden actuar al respecto, conectando así la ambición local con el capital necesario para hacerla realidad.

El nuevo CDP Adaptation and Action Explorer convierte los datos divulgados en una herramienta útil para inversores y socios. Integra datos de divulgación, datos sobre peligros de Google Earth Engine e IA para reunir en una única vista información sobre peligros, acciones y grado de preparación, facilitando la identificación, comparación y priorización de proyectos de naturaleza y adaptación. Para los financiadores y socios nacionales que deciden dónde dirigir el capital, esto convierte las necesidades de los proyectos notificadas en información práctica para la toma de decisiones.

Nota

1. El cuestionario de 2025 recoge estas medidas como «acciones basadas en los ecosistemas». En el ciclo de divulgación de 2026, esta categoría pasó a denominarse «soluciones basadas en la naturaleza (SbN)», y las acciones anteriormente clasificadas como basadas en los ecosistemas que no cumplen la definición de SbN se registran en categorías independientes. A efectos de este informe, utilizamos «soluciones basadas en la naturaleza» como término general.

2. Estos dos enfoques se solapan, pero no son intercambiables. Tanto las SbN como los LA/JA se definen en el recuadro de la Sección 1.

3. Las Metas 8 y 12 forman parte de un conjunto más amplio de compromisos de biodiversidad a los que contribuyen las acciones subnacionales, entre ellos la Meta 2 sobre restauración de ecosistemas, la Meta 11 sobre las contribuciones de la naturaleza a las personas, la Meta 14 sobre la integración de la biodiversidad en todos los niveles de gobierno y la Meta 15 sobre facilitar la evaluación y divulgación para reducir los riesgos relacionados con la biodiversidad.

4. Estas cifras difieren de las del Global Snapshot 2025 de CDP por dos motivos El Snapshot recogió datos hasta el 1 de octubre de 2025, aproximadamente seis semanas antes del cierre oficial del ciclo de divulgación de 2025, el 19 de noviembre de 2025. Además, solo analizó los datos divulgados por ciudades, mientras que este informe incluye la divulgación de ciudades, estados y regiones.

5. Los resultados de salud son cambios en la salud física o mental de una persona o comunidad que pueden atribuirse al cambio climático, mientras que los sistemas de salud comprenden las personas, instituciones y recursos organizados para promover, recuperar y mantener la salud, incluidos la prestación de servicios, las infraestructuras y las tecnologías, así como los efectos del cambio climático sobre estos.

© 2026 CDP Worldwide

Número de organización benéfica registrada 1122330

Número de registro de VAT: 923257921

Sociedad limitada por garantía registrada en Inglaterra con el número 05013650

CDP está certificado en Cyber Essentials – ver certificado