Dividendo de la Divulgación 2026
Demostrar el valor empresarial de la acción medioambiental

El segundo informe anual «Disclosure Dividend» se publica en un contexto de elevada volatilidad en los mercados. Las perturbaciones en las cadenas de suministro y el aumento de las tensiones comerciales están ejerciendo una fuerte presión económica sobre empresas y países de todo el mundo.
La guerra en Irán, por ejemplo, ha provocado fuertes fluctuaciones en los precios de las materias primas, desde el aluminio hasta los fertilizantes.
Al mismo tiempo, los riesgos medioambientales son un factor cada vez más importante de perturbación económica. Los fenómenos meteorológicos extremos, las limitaciones de recursos y la inestabilidad de los ecosistemas ya dificultan la actividad empresarial y, en algunos casos, la hacen inviable.
Una investigación reciente de CDP reveló que, en 2025, cerca de 4.000 empresas declararon pérdidas financieras por un total de 3.000 millones de USD como consecuencia de fenómenos meteorológicos extremos. Además, las empresas prevén que, a largo plazo, estos fenómenos generen impactos financieros por valor de cientos de miles de millones de dólares. Estas preocupaciones no pueden abordarse de forma aislada, sino que deben considerarse un elemento esencial para la salud financiera de las empresas y de la economía mundial.

Los líderes empresariales buscan formas de responder a estos desafíos. La edición de este año del «Disclosure Dividend» muestra cómo empresas de distintos sectores y ámbitos de la economía mundial están generando valor empresarial mediante la acción medioambiental.
Este valor se refleja en miles de iniciativas de reducción de emisiones, desde la eficiencia energética hasta la reducción de residuos, que ofrecen retornos tangibles de la inversión, a menudo en apenas unos años.
Las empresas también están obteniendo beneficios claros al actuar desde ahora frente a los riesgos medioambientales, gracias a una combinación de pérdidas evitadas, ahorro de costes y mejoras en la eficiencia operativa, entre otros factores. En promedio, esto supone un retorno de 8 USD por cada 1 USD invertido.
Este proceso de identificación de riesgos y oportunidades permite a los líderes empresariales reforzar su resiliencia y obtener una ventaja competitiva en el contexto actual.
¿Qué es el «Dividendo de la Divulgación»?
El «Dividendo de la Divulgación» describe los beneficios que obtienen las organizaciones al divulgar información medioambiental y actuar a partir de los datos obtenidos.
Invertir en divulgación medioambiental permite a las empresas tomar mejores decisiones sobre el entorno en el que operan, desde reforzar su capacidad de respuesta frente a fenómenos meteorológicos extremos hasta aprovechar nuevas oportunidades en la transición hacia una economía con cero emisiones netas.
El dividendo que las empresas obtienen gracias a la divulgación se traduce en un mayor acceso al capital, una mayor confianza de los inversores, una mayor resiliencia empresarial y una mejor preparación para responder a un marco normativo medioambiental en constante evolución. El conocimiento, las perspectivas y los datos normalizados permiten a las organizaciones crecer en un entorno empresarial cambiante.
Metodología
Las conclusiones de este informe se basan en los datos de un subconjunto de más de 11.260 grandes y medianas empresas que divulgaron información a través de CDP en 2025. Estas empresas representan aproximadamente dos tercios de la capitalización bursátil mundial.
Principales conclusiones
Las principales conclusiones de este informe son:
Cada dólar destinado a responder a los riesgos medioambientales ofrece un retorno mediano de hasta 8 USD.
Cada dólar invertido en iniciativas de reducción de emisiones genera un retorno medio de 2,4 USD y, en algunos casos, de hasta 7 USD a lo largo de su vida útil.
Las empresas que divulgan información a través de CDP están menos expuestas a los costes derivados de los riesgos de transición que las empresas comparables que no divulgan. En 2050, esta diferencia equivale a 1 billón de USD de valor empresarial.
Las pérdidas ya se están reflejando en el mercado. Las empresas prevén una alta probabilidad de pérdidas acumuladas por valor de 1,24 billones de USD derivadas de riesgos medioambientales de aquí a 2030.
Información al instante
El Dividendo de la Divulgación del año pasado reveló que las empresas obtenían un retorno de hasta 21 USD por cada dólar invertido en responder a los riesgos físicos relacionados con el clima.
La mediana en todos los sectores fue de 8 USD.
Este año, la mediana alcanza los 10 USD, y las empresas del sector de los servicios financieros obtienen, de media, un retorno de hasta 64 USD por cada dólar invertido. Esto refleja la mayor exposición de las instituciones financieras a los riesgos derivados de sus actividades empresariales. A diferencia de las empresas de la economía real, que limitan la evaluación de riesgos a sus propias operaciones y cadena de valor, las entidades de servicios financieros están expuestas al conjunto de sus carteras de préstamo e inversión. Además, mitigar estos riesgos requiere una inversión relativamente baja y genera un impacto considerable.
Más allá de los riesgos físicos, el informe de este año amplía este indicador para evaluar el impacto de responder tanto a los riesgos físicos como a los riesgos de transición relacionados con el cambio climático, los bosques y la seguridad hídrica.
Este enfoque más integral demuestra los beneficios de invertir en medidas de mitigación frente al conjunto de los riesgos medioambientales que afrontan actualmente las organizaciones.
Ver el bosque y no solo los árboles
No todos los riesgos son iguales, por lo que las empresas deben evaluar su exposición específica a las amenazas medioambientales. Ese proceso ya está en marcha. El análisis de CDP muestra que la proporción de empresas que identifican riesgos medioambientales sustantivos[2] aumentó del 46% en 2018 al 80% en 2025.
El número de empresas que divulgan riesgos relacionados con el clima a través de CDP también ha aumentado en los últimos siete años. En 2018 —un año después de que el Task Force on Climate-related Financial Disclosures (TCFD) publicara sus recomendaciones sobre divulgación corporativa— el 53% de las empresas divulgaba riesgos relacionados con el clima a través de CDP. En 2025, esa cifra había aumentado hasta el 79%.
Aunque los riesgos de transición relacionados con el clima siguen superando a los riesgos físicos, las empresas reconocen cada vez más su vulnerabilidad frente a estos últimos. La proporción global entre los riesgos de transición y los riesgos físicos divulgados disminuyó de casi 2 en 2018 a 1,7 en 2025.
Explicación de los riesgos
El proceso mediante el cual las empresas identifican y evalúan los riesgos medioambientales ha evolucionado durante los últimos siete años.
En 2025, el 88% de las empresas declaró disponer de un proceso de evaluación de riesgos medioambientales[3], frente al 59% registrado en 2018. De ellas, el 64% evaluaba tanto las operaciones directas como la cadena de valor en todos los horizontes temporales.
Al igual que en 2018, la mayoría de los riesgos climáticos divulgados (73%) corresponde a las operaciones directas, mientras que el 15% se concentra en la cadena de suministro y el 12% en la cadena de valor posterior. No obstante, el reconocimiento de los riesgos en la cadena de valor está ampliamente extendido entre las empresas: solo el 16% no identificó riesgos fuera de sus operaciones directas.
La mayoría de las empresas no solo identifica riesgos medioambientales, sino que también los vincula de forma explícita con su desempeño financiero. El 71% de las grandes y medianas empresas divulgó qué indicadores financieros están expuestos a los impactos materiales de estos riesgos, lo que demuestra que sus implicaciones no son abstractas, sino que ya se comprenden en términos financieros.
Los ingresos son el indicador más expuesto, citado por el 47% de las empresas. Esto pone de manifiesto una vía directa e inmediata por la que los riesgos medioambientales pueden afectar al desempeño empresarial, mermando los ingresos si no se abordan.
El siguiente desglose muestra cómo estos riesgos, tanto físicos como de transición, ya forman parte de las perspectivas financieras de las empresas y afectan tanto a la creación de valor actual como a su resiliencia futura[4].
La tragedia del horizonte
Las organizaciones que divulgan información a través de CDP deben indicar cómo definen los horizontes temporales a corto, medio y largo plazo en relación con sus dependencias, impactos, riesgos y oportunidades medioambientales. Para ello, se recomienda a las empresas considerar la vida útil de sus activos o infraestructuras, el perfil de los riesgos medioambientales a los que se enfrentan y los sectores y regiones geográficas en los que desarrollan su actividad.
El análisis de los horizontes temporales comunicados muestra que las empresas están adoptando una visión cada vez más a largo plazo al evaluar sus riesgos. Tomando como referencia el límite superior de los horizontes temporales a largo plazo, la mediana pasó de 15 años en 2018 a 25 años en 2025. Esto sugiere que las empresas buscan reflejar plenamente la exposición de sus activos y alinear sus planes con los escenarios establecidos de cero emisiones netas para 2050.
En 2025, más de la mitad de las empresas expuestas a riesgos proporcionó una estimación de sus posibles efectos financieros para, al menos, un horizonte temporal futuro. El número de empresas que comunicó valores de riesgo a corto plazo fue cuatro veces superior al de aquellas que lo hicieron a largo plazo. Esto indica que cuantificar los riesgos a largo plazo continúa siendo un reto y que sus efectos financieros probablemente estén infravalorados.
Los datos divulgados sugieren que la inacción dará lugar a una alta probabilidad de pérdidas acumuladas por valor de 1,24 billones de USD derivadas de riesgos medioambientales de aquí a 2030, cifra que ascenderá a 1,77 billones de USD en 2040. Alrededor de un tercio de las pérdidas previstas hasta 2030 corresponde a riesgos físicos, reflejo, en parte, del creciente impacto de los fenómenos meteorológicos extremos. Solo en el año de divulgación, las empresas comunicaron riesgos materializados por valor de 30.600 millones de USD.
¿Las empresas que divulgan información a través de CDP están menos expuestas al riesgo climático? – Nota de investigación de ICE Climate

Las empresas que divulgan información a través de CDP presentan aproximadamente un tercio menos de riesgo climático de transición para su valor futuro que otras empresas comparables.
Desde hace años se atribuyen múltiples beneficios a la divulgación climática, aunque la mayor parte de la evidencia se ha centrado en el pasado: emisiones, objetivos y comportamientos históricos. Este análisis plantea una cuestión práctica orientada al futuro: ¿las organizaciones divulgadoras de CDP afrontan un menor daño financiero potencial derivado de la transición climática —como consecuencia de la futura fijación del precio del carbono, el endurecimiento de la regulación y la caída de la demanda de productos con altas emisiones— que otras empresas comparables?
Para responder a esta cuestión, combinamos los datos de divulgación de CDP correspondientes a 2025 con las estimaciones del modelo Climate Value-at-Risk (CVaR) de ICE Climate Research, que estima qué proporción del valor futuro de una empresa está expuesta a esos mismos costes de transición. El conjunto de datos abarca 7.818 empresas cotizadas: 3.302 organizaciones divulgadoras de CDP y 4.516 empresas comparables que no divulgaron información.
Lo que revelan los resultados
Incluso después de tener en cuenta otros factores que influyen en los riesgos financieros climáticos proyectados —como el tamaño de la empresa, el sector y la región—, las organizaciones divulgadoras de CDP siguen mostrando una ventaja significativa.[4] En 2050, en un escenario mundial alineado con las cero emisiones netas, su riesgo de transición proyectado será un 35% inferior al de las empresas comparables, lo que supone una reducción de unos 2 puntos porcentuales del valor de la empresa frente a una media del 5,6% en el grupo de comparación. La divulgación se convierte así en el principal factor explicativo del modelo, con un peso aproximadamente ocho veces superior al del tamaño de la empresa. En términos absolutos, también se prevé que esta ventaja aumente con el tiempo: unos 0,7 puntos porcentuales en 2030, 1,7 en 2040 y 2,0 en 2050, precisamente durante el periodo en que podrían entrar en vigor políticas climáticas más estrictas.
Aunque dos puntos porcentuales puedan parecer una diferencia modesta, en términos absolutos su impacto económico es significativo. Con un valor empresarial conjunto de 85 billones de USD entre las 3.302 organizaciones divulgadoras analizadas, una diferencia del 2% equivale a más de 1 billón de USD menos de valor en riesgo en comparación con empresas comparables que no divulgan información.
Las organizaciones divulgadoras de CDP presentan un menor riesgo de transición en todos los horizontes temporales.
¿Se debe realmente a la divulgación?
Es lógico pensar que las empresas que divulgan información a CDP son, para empezar, diferentes —con una menor intensidad de emisiones y una mayor resiliencia climática— y que lo que estamos observando son esas diferencias, más que el efecto de la divulgación en sí. Para comprobarlo, realizamos tres pruebas distintas. En primer lugar, emparejamos cada organización divulgadora de CDP con una empresa que no divulgaba información, pero que presentaba el mismo tamaño, sector, región e intensidad de emisiones; la diferencia se redujo en menos de un 1%. También eliminamos los valores atípicos más extremos del conjunto de datos, y la diferencia permaneció inalterada. Por último, ampliamos el universo de análisis para incluir empresas cuyas emisiones se estiman en lugar de divulgarse; la diferencia apenas se redujo, hasta aproximadamente 1,8 puntos porcentuales.
Por qué es importante
La divulgación suele considerarse una buena práctica. Sin embargo, los resultados también apuntan a un aspecto relevante: las empresas que divulgan información presentan un riesgo de transición significativamente menor.
Conviene señalar que esta relación refleja una correlación. El menor riesgo observado entre las organizaciones divulgadoras podría reflejar características subyacentes —como una mejor gobernanza, una gestión más sólida o una estrategia climática más creíble— que llevan a las empresas tanto a divulgar información como a reducir su exposición al riesgo. Aun así, la conclusión práctica sigue siendo la misma: las empresas que divulgan información a través de CDP están mejor preparadas para afrontar la transición climática.
Para obtener más información, puede ponerse en contacto con climaterisk@ice.com.
[5] Nota metodológica: El análisis se limita a empresas con emisiones de alcance 1 y 2 divulgadas directamente y consideradas fiables (categorías 1 a 3 de calidad de la divulgación), excluyendo las empresas cuyas emisiones han sido estimadas por ICE. La muestra comprende 7.818 empresas:3.302 organizaciones divulgadoras de CDP y 4.516 empresas comparables que no divulgan información.El efecto de la divulgación se estimó para cada escenario mediante una regresión por mínimos cuadrados ordinarios (OLS), utilizando el CTVaR, un indicador de CDP, el logaritmo del valor empresarial y efectos fijos por sector y región, para aislar el efecto de la divulgación manteniendo constantes el tamaño de la empresa, el sector y la región.
Para descartar un posible sesgo de selección, confirmamos los resultados mediante un emparejamiento por puntuación de propensión (propensity-score matching), que genera una muestra comparable en la que el efecto de la divulgación persiste.Dado que las organizaciones divulgadoras de CDP son sistemáticamente de mayor tamaño y se concentran en sectores sometidos a una mayor presión, la diferencia estimada mediante regresión podría reflejar quién divulga información, más que el efecto de la divulgación en sí.Para ello, modelamos la probabilidad de divulgar información mediante una regresión logística —logit P(CDP) ~ log(EV) + log(intensidad de emisiones) + sector + región— y realizamos un emparejamiento uno a uno basado en la puntuación de propensión (vecino más cercano, sin reemplazo), emparejando las 3.302 organizaciones divulgadoras de CDP con 3.302 empresas comparables que no divulgan información.El equilibrio entre ambos grupos mejoró notablemente: la diferencia media estandarizada compuesta se redujo de 0,50 a 0,13, y el desequilibrio del logaritmo del valor empresarial (log-EV) pasó de 0,18 a 0,08, lo que dejó ambos grupos estrechamente comparables en tamaño, sector, región e intensidad de emisiones.
Los beneficios financieros de la reducción de emisiones
Más de 8.000 grandes y medianas empresas comunicaron iniciativas activas de reducción de emisiones a través de CDP durante el año objeto de divulgación.
Las tres categorías de iniciativas comunicadas con mayor frecuencia fueron el consumo de energía con bajas emisiones de carbono, la eficiencia energética en edificios y la eficiencia energética en los procesos de producción.
El gráfico siguiente muestra el ahorro anual mediano de carbono correspondiente al conjunto de los alcances de emisiones. En promedio, cada iniciativa permite ahorrar 275 toneladas de dióxido de carbono equivalente (CO₂e) al año.
Caso práctico: Diageo genera valor mediante la eficiencia en su cadena de suministro
La empresa internacional de bebidas Diageo divulga información a través de CDP desde hace años y ha establecido sólidos compromisos en materia de sostenibilidad.
La empresa aspira a alcanzar las cero emisiones netas en sus operaciones directas (alcances 1 y 2) para 2040 y, además, se ha fijado el objetivo de reducir sus emisiones de alcance 3 en un 26% para 2030.
Para reducir las emisiones de su cadena de valor, Diageo centra sus actuaciones en las materias primas, los envases y embalajes, y la energía adquirida por sus proveedores.
Recientemente, Diageo ha implantado, o ha comenzado a implantar, más de 60 iniciativas de reducción de emisiones que permitirán ahorrar unas 90.000 toneladas de dióxido de carbono equivalente (CO₂e) al año.
Entre ellas destacan:
La reducción del peso del vidrio utilizado en su cartera principal de botellas de whisky escocés y cerveza, con un ahorro aproximado de 3.400 toneladas de vidrio y la consiguiente reducción de emisiones.
La eliminación de envases y embalajes de productos, incluidos 9 millones de estuches de cartón, reduciendo el peso de los envases y embalajes en 591 toneladas.
El incremento de la inversión en plantas de bioenergía y de su utilización para reducir la dependencia del gas natural.
Diageo también ha establecido criterios medioambientales claros para sus proveedores, exigiéndoles que hagan un seguimiento de sus emisiones, compartan esos datos, cumplan su política de deforestación y avancen hacia el uso de electricidad 100% renovable. El progreso de los proveedores se supervisa mediante un cuadro de mando trimestral.
Retorno de la inversión
Muchas iniciativas de reducción de emisiones generan importantes beneficios económicos.
Los ahorros económicos agregados oscilaron entre 27.600 millones y 40.700 millones de USD.
Una muestra inicial de 6.791 organizaciones facilitó información sobre las reducciones anuales de emisiones asociadas a ahorros económicos anuales. Este grupo declaró aproximadamente 40.700 millones de USD en ahorros anuales.
Tras aplicar filtros de calidad de los datos más estrictos y conservadores, la muestra se redujo a 6.569 organizaciones y 21.241 iniciativas, lo que dio lugar a unos ahorros económicos agregados de aproximadamente 27.600 millones de USD.
Un análisis adicional de un subconjunto de 12.387 iniciativas correspondientes a más de 4.400 empresas[6] muestra que la mayoría (69%) son rentables, al generar un ahorro neto positivo a lo largo de su vida útil, mientras que el 41% presenta un periodo de recuperación inferior a 3 años.
Según este mismo subconjunto, una iniciativa típica de reducción de emisiones ofrece un retorno mediano de la inversión (ROI) del 142% a lo largo de su vida útil, sin aplicar descuento, y un periodo de recuperación mediano de 3 años. Dicho de otro modo, cada dólar invertido genera, en promedio, un retorno de 2,4 USD y, en algunos casos, de hasta 7 USD a lo largo de la vida útil de la iniciativa.
Aunque tienen una menor implantación entre las organizaciones divulgadoras, las iniciativas de reducción de residuos y de circularidad de los materiales figuran entre las más atractivas desde el punto de vista financiero, al generar 3,9 USD por cada dólar invertido y presentar un periodo de recuperación mediano de solo 1,3 años. Entre los proyectos comunicados con mayor frecuencia se encuentran la reducción de residuos, el reciclaje y la reutilización[7].
La eficiencia energética en los procesos de producción ocupa el segundo lugar, al generar 3,6 USD por cada dólar invertido y presentar un periodo de recuperación mediano de 2,1 años. Este resultado coincide con una investigación de la IEA, según la cual la eficiencia energética puede generar ahorros de miles de millones de dólares, con un periodo medio de recuperación inferior a 2 años. Entre los proyectos comunicados con mayor frecuencia figuran la sustitución de maquinaria o equipos, la optimización de procesos, el aire comprimido y la recuperación del calor residual.
Ejemplos de empresas*
Cómo reducir los residuos de acero
Acerinox, España
El uso de materias primas y ferroaleaciones en la fabricación del acero constituye una de las principales fuentes de emisiones de Acerinox.
Sus plantas han puesto en marcha diversas iniciativas para aumentar el porcentaje de chatarra empleado en el proceso de producción, especialmente en la acería y en la laminación en caliente.
Actualmente, la empresa desarrolla proyectos destinados a mejorar la separación de la chatarra, reducir costes y evaluar nuevos formatos de chatarra y el uso de retroexcavadoras. Además, está adaptando o incorporando maquinaria para mejorar la capacidad de recuperación de metales.
Mejora de la eficiencia energética y generación de energía con bajas emisiones de carbono
Baosteel, China
En la planta de Bashon, la empresa puso en marcha 39 proyectos de ahorro energético, centrados principalmente en la recuperación del calor residual. Se instalaron una nueva caldera de gran capacidad y las instalaciones auxiliares necesarias en la planta de sinterización para recuperar y aprovechar el calor residual de los gases de combustión de temperatura media. Como resultado, se logró un ahorro energético equivalente a 49.100 toneladas de carbón al año.
ReNew Energy Global, India
En sus proyectos, los generadores diésel se sustituyeron por sistemas de energía solar para reducir el consumo de combustible y las emisiones, con el consiguiente ahorro de costes. Se evitaron aproximadamente 1.548 toneladas de dióxido de carbono equivalente (CO₂e) y 532 kilolitros de diésel.
* Nota: Los ejemplos de empresas proceden directamente de las divulgaciones públicas de CDP de 2025 y únicamente se han realizado pequeñas modificaciones para mejorar su claridad.
Caso práctico: Telefónica recurre a la energía renovable para reducir los costes energéticos

Telefónica es una empresa internacional de telecomunicaciones que divulga información a través de CDP desde 2003.
A lo largo de su proceso de divulgación, Telefónica identificó la energía tanto como un riesgo como una oportunidad para su negocio. El riesgo: el aumento de los costes operativos debido al incremento de los precios de la electricidad y del carbono. La oportunidad: reducir los costes de la electricidad procedente de la red y mejorar su competitividad mediante el uso de electricidad renovable.
El Plan de Energía Renovable de Telefónica forma parte de su Plan de Acción Climática y de su hoja de ruta de descarbonización, y contribuye a los objetivos de mitigación y adaptación al cambio climático en todas sus operaciones.
La empresa desarrolló un Plan de Energía Renovable aplicable al conjunto de sus operaciones, centrado en:
Autogeneración. Inversión en sistemas de energía solar, eólica y bioetanol para reducir la dependencia de la red de distribución eléctrica.
Adquisición de certificados de electricidad renovable con garantía de origen. Estos certificados garantizan la trazabilidad de la electricidad renovable desde el punto de generación hasta el punto de consumo y, en la actualidad, permiten cubrir el consumo con electricidad 100% renovable en países como España, Alemania y Brasil.
Contratos de compraventa de energía (Power Purchase Agreements, PPA). Garantizan un precio fijo o predecible para la electricidad renovable y reducen la exposición a la volatilidad del mercado.
El plan ya ha permitido obtener importantes ahorros de costes y reducir las emisiones. En 2025, las emisiones de alcance 2 fueron un 98% inferiores a las del año base (2015). Asimismo, el consumo de electricidad renovable representó el 93% del consumo total de electricidad en las instalaciones propias de Telefónica. La empresa tiene como objetivo alcanzar un consumo de electricidad 100% renovable en sus principales operaciones para 2030.
El enfoque de la empresa en la energía renovable forma parte de su modelo de adaptación, diseñado para aumentar su resiliencia empresarial y mitigar los efectos económicos de los fenómenos meteorológicos extremos.
Al incrementar la autogeneración de energía fotovoltaica renovable, Telefónica reduce además su dependencia de fuentes de electricidad más expuestas a riesgos físicos relacionados con el clima, como las sequías prolongadas que afectan a la generación hidroeléctrica.
La integración de la adquisición de electricidad renovable, la autogeneración y la planificación de la resiliencia fortalece la continuidad operativa de Telefónica y refuerza su competitividad a largo plazo en una economía con bajas emisiones de carbono.
Enfoque de mercado
Caso práctico: ANTA Sports refuerza la confianza de los inversores mediante la transparencia en su cadena de suministro
ANTA Sports, una de las principales empresas chinas de ropa deportiva, impulsa la reducción de emisiones y fortalece su resiliencia empresarial a largo plazo.
La empresa cuenta con un sistema sólido y verificable de datos medioambientales y convierte la divulgación en resultados medibles. En 2024, redujo sus emisiones de alcance 1 en un 11,1%, mientras que la intensidad de sus emisiones disminuyó un 21,7%.
ANTA Sports implica a su amplia red de proveedores en la acción climática exigiéndoles que divulguen datos sobre emisiones a través de CDP, promoviendo prácticas con bajas emisiones de carbono e integrando el desempeño en materia de sostenibilidad en sus procesos de gestión.
En mayo de 2026, este enfoque ya había logrado los siguientes resultados:
Más de 1.000 proveedores participaron en iniciativas de descarbonización.
130 proveedores instalaron sistemas de energía renovable, como sistemas solares fotovoltaicos.
270 proveedores adoptaron electricidad renovable o adquirieron certificados de energía renovable.
Además, la empresa implantó un sistema independiente de verificación por terceros, convirtiéndose en la primera empresa del sector chino de la ropa deportiva en verificar sus emisiones de alcance 1, 2 y 3.
Entre los beneficios empresariales de este enfoque destacan:
Mayor confianza de los inversores, gracias a una divulgación transparente y de alta calidad.
Mejor gestión de los riesgos, mediante la identificación de riesgos físicos y de transición.
Descarbonización acelerada de la cadena de valor, gracias a la implicación de los proveedores.
Mayor reconocimiento en el mercado, incluida la incorporación a importantes índices ESG, como el Hang Seng ESG50 Index y el Dow Jones Best-in-Class Emerging Markets Index.
La experiencia de ANTA Sports constituye un modelo replicable para las empresas que desean generar valor mediante la divulgación medioambiental.
Responder al desafío
Este informe ofrece una visión de cómo las empresas están afrontando seriamente los riesgos y las oportunidades derivados de las condiciones medioambientales actuales.
El valor empresarial derivado de la divulgación y la acción medioambientales varía según las circunstancias. Algunas empresas expuestas a la escasez de agua pueden utilizar esta información para establecer un precio interno del agua, mientras que otras, con elevados costes energéticos, optan por invertir en nuevas iniciativas de eficiencia.
En todos los casos, observamos que las empresas han desarrollado una comprensión más sofisticada de sus dependencias, riesgos, impactos y oportunidades medioambientales, fruto de la experiencia. La introducción de nuevos marcos de divulgación medioambiental, como las recomendaciones de la TCFD en 2017, ha impulsado una mayor adopción y comprensión de estos riesgos.
La divulgación desempeña un papel fundamental en este proceso. Las investigaciones de ICE respaldan esta conclusión: las organizaciones divulgadoras están significativamente mejor preparadas para afrontar los riesgos de la transición climática, tanto en la actualidad como de aquí a 2050.
Las empresas líderes están descubriendo que la salud del planeta y la toma de decisiones económicas van de la mano, y que los datos medioambientales constituyen un recurso clave para hacer posibles esas decisiones. Las empresas destacadas en este informe entienden que el liderazgo medioambiental es, al mismo tiempo, una estrategia económica y medioambiental, y que aquellas que invierten en una economía positiva para el planeta están mejor posicionadas para crecer, competir y prosperar.
Notas al pie
1. Esta relación entre beneficios y costes se basa en las estimaciones realizadas por las propias empresas sobre el impacto financiero potencial de los riesgos medioambientales (físicos y de transición). Las cifras varían considerablemente entre empresas, incluso dentro de un mismo sector. Los beneficios comprenden, entre otros, el ahorro de costes, las pérdidas evitadas y las mejoras de la eficiencia operativa.
La relación beneficio-coste de las medidas de mitigación del riesgo se calcula dividiendo el impacto financiero potencial total en todos los horizontes temporales entre los costes de respuesta a los riesgos. Este indicador refleja el beneficio potencial estimado de aplicar una medida de respuesta al riesgo en relación con su coste. Los beneficios pueden incluir pérdidas evitadas, ahorro de costes, mejoras de la eficiencia operativa u otros impactos cuantificables identificados. El cálculo parte del supuesto de que las medidas de mitigación propuestas son plenamente eficaces, no considera el riesgo residual ni la incertidumbre de las estimaciones de impacto, y puede no reflejar ni la probabilidad ni el momento en que se materialicen los riesgos.
2. Riesgo relacionado con, al menos, un tema medioambiental.
3. Proceso de evaluación de riesgos que abarca, al menos, un tema medioambiental.
4. Basado en las divulgaciones que cumplen los filtros de calidad de los datos.
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6. Elaborado a partir de empresas que facilitaron la información financiera necesaria para evaluar la rentabilidad.
7. Los ejemplos de reducción de residuos incluyen el aumento de la proporción de envases reciclables y la aplicación de estrategias sistemáticas de reducción de residuos en el conjunto de las operaciones.
Los ejemplos de reciclaje incluyen la transformación de los residuos de la actividad agrícola en fertilizantes y la mejora del aprovechamiento de la chatarra en la fabricación de acero.
Los ejemplos de reutilización incluyen la sustitución de cajas de un solo uso por cajas de envío reutilizables y el uso de residuos de la construcción como material de relleno.