El Camino de Bogotá Hacia una Acción Climática Ambiciosa
Bogotá, la vibrante capital de Colombia, es mucho más que una ciudad de gran altitud, clima fresco y rica cultura. Es también una ciudad en la primera línea de la lucha contra el cambio climático, transformando su paisaje urbano mediante políticas y acciones innovadoras.
El camino de Bogotá hacia una acción climática ambiciosa
Bogotá, la vibrante capital de Colombia, es mucho más que una ciudad de gran altitud, clima fresco y rica cultura. Es también una ciudad en la primera línea de la lucha contra el cambio climático, transformando su paisaje urbano mediante políticas y acciones innovadoras.
Una visión de transformación
Ante desafíos como el aumento de las precipitaciones, el riesgo de inundaciones y la vulnerabilidad a las olas de calor, Bogotá ha emprendido un camino ambicioso para construir un futuro sostenible. En el centro de esta transformación se encuentra el Plan de Acción Climática (PAC) de la ciudad, que tiene como objetivo reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 20 % para 2030 y alcanzar la neutralidad de carbono para 2050.
Como miembro activo de la red C40 Cities, Bogotá colabora con otras metrópolis globales para intercambiar conocimientos y estrategias frente al cambio climático.
Metas y acciones de mitigación
Revolucionando la movilidad urbana
Uno de los pilares de la estrategia de mitigación de Bogotá es el fortalecimiento del transporte público. La expansión del sistema de Bus Rapid Transit (BRT) tuvo como objetivo reducir la dependencia de los vehículos privados y disminuir las emisiones. A esta iniciativa se suma la construcción de la primera línea de metro de la ciudad, que ofrecerá una opción de transporte de alta capacidad y bajas emisiones.
La flota de transporte público de Bogotá también avanza hacia la descarbonización con la incorporación de autobuses eléctricos, con el fin de reducir emisiones y mejorar la calidad del aire. El Regiotram, el primer tren eléctrico de Colombia para el transporte intermunicipal, conectará municipios aledaños con Bogotá, ayudando a aliviar la congestión vehicular y reducir la contaminación.
Además, una política integral de movilidad en bicicleta incentiva a la ciudadanía a adoptar el ciclismo como un medio de transporte sostenible.
Impulso a las energías renovables
La ciudad avanza en el uso de energías renovables, con la instalación de paneles solares en edificios públicos e incentivos para promover la energía solar en zonas residenciales. La eficiencia energética también es una prioridad, con la implementación de estándares para nuevas edificaciones y la rehabilitación de estructuras existentes para reducir el consumo energético.
Planificación urbana basada en la naturaleza
Bogotá está co-creando y monitoreando las soluciones desarrolladas a través de euPOLIS, un proyecto financiado por la Unión Europea que busca mejorar la salud pública en las ciudades mediante la incorporación de soluciones basadas en la naturaleza en las prácticas de planificación urbana.
Para este proyecto, un área designada que incluye el Parque El Renacimiento se utiliza como estudio de caso para poner a prueba la metodología de soluciones basadas en la naturaleza.
Repensando la gestión de residuos
Los programas de reciclaje a nivel ciudad se están ampliando para reducir los residuos enviados a los rellenos sanitarios y disminuir las emisiones de metano. Las iniciativas de compostaje de residuos orgánicos convierten los desechos de cocina en compost para la agricultura urbana, reduciendo las emisiones de metano en el proceso.
Estrategias de adaptación y resiliencia
Construyendo resiliencia mediante infraestructura verde
Para combatir el calor urbano y gestionar las aguas pluviales, Bogotá está invirtiendo en infraestructura verde. Se crean y mantienen parques urbanos y corredores verdes que fortalecen la biodiversidad, ofrecen espacios recreativos y mejoran la calidad del aire. Los techos y muros verdes son cada vez más comunes, ayudando a mitigar el efecto de isla de calor y a gestionar mejor la escorrentía del agua de lluvia.
También existe una estrategia para consolidar 21 bosques urbanos —que abarcan 452 hectáreas potenciales— mediante la plantación de especies nativas de alto valor para la biodiversidad en toda la ciudad.
Proyectos como Ecobarrios involucran a las comunidades locales en prácticas sostenibles, promoviendo el reverdecimiento urbano, la gestión de residuos, el uso sostenible del agua y la energía, la economía circular y el uso de fuentes renovables no convencionales.
Gestión integral del agua
Para enfrentar el riesgo de inundaciones, Bogotá ha implementado proyectos de restauración del río Bogotá y de sus afluentes, mejorando el flujo del agua y reduciendo el riesgo de crecidas. Los humedales urbanos también están siendo protegidos y restaurados para funcionar como sistemas naturales de retención y filtración del agua.
Se están implementando Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS) para gestionar de manera eficaz las aguas pluviales. Estos sistemas se integran con otras infraestructuras hídricas, fortaleciendo la capacidad de la ciudad para enfrentar lluvias intensas y mejorando la calidad del agua.
Parte de esta estrategia incluye el desarrollo de infraestructura resiliente al clima, mediante la implementación de códigos y normas de construcción que exigen técnicas resistentes a inundaciones en zonas vulnerables.
Involucrando a la comunidad
Bogotá reconoce que la participación comunitaria es clave para el éxito de la acción climática. Sistemas integrales de recopilación de datos climáticos permiten monitorear avances y orientar las políticas públicas, mientras que los programas de ciencia ciudadana involucran a la población en el monitoreo ambiental, fomentando una mayor conciencia y participación.
Las iniciativas educativas en escuelas y comunidades promueven prácticas sostenibles, garantizando que las futuras generaciones estén preparadas para continuar la lucha contra el cambio climático. Las campañas de sensibilización pública y programas innovadores como “Mujeres que reverdecen” empoderan a las mujeres mediante la capacitación en jardinería y agricultura urbana, ampliando oportunidades laborales y contribuyendo al reverdecimiento de la ciudad.
Proyectos pioneros
Los proyectos innovadores están en el centro de la estrategia climática de Bogotá. El proyecto Bogotá Calle 116 cuenta con 3,87 kilómetros de ciclovías y más de 50.000 metros cuadrados de aceras diseñadas para una movilidad segura e inclusiva. Se instalaron Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible en los espacios públicos de la Plaza La Alambra y la Avenida Córdoba para reducir los impactos de inundaciones, demostrando enfoques de diseño urbano ambientalmente responsables.
El proyecto piloto del Parque San Cristóbal estudia procesos de SUDS con el objetivo de mejorar la gestión del agua de lluvia. Por su parte, el CONEXUS Life-Lab aborda los desafíos en las zonas de transición urbano-rural, diseñando soluciones basadas en la naturaleza para gestionar la expansión urbana y fortalecer los servicios ecosistémicos.
El proyecto SALURBAL Trust analiza los impactos en la salud del TransMiCable, un sistema de teleférico que conecta zonas históricamente desatendidas con el resto de la ciudad. Los resultados muestran que el 80 % de los desplazamientos de los residentes se realizan en transporte público y que el TransMiCable permite ahorrar, en promedio, 22 minutos por viaje.
El enfoque multifacético de Bogotá para enfrentar el cambio climático demuestra un firme compromiso con la sostenibilidad, la resiliencia y el bienestar de su ciudadanía.
Al integrar esfuerzos de mitigación, estrategias de adaptación y soluciones basadas en la naturaleza, la ciudad busca construir un entorno urbano más sostenible y resiliente, capaz de enfrentar los desafíos que plantea el cambio climático.

How Disclosure Has Transformed Freetown’s Climate Plans
Freetown, the dynamic capital of Sierra Leone, is home to over one million residents and faces a complex array of climate challenges.
